viernes, octubre 13, 2006

Audioslave: Revelando una realidad

Hace ya cuatro años un nombre, no tan acertado por cierto, surgió en el panorama musical contemporáneo: Audioslave. Desde su inicio existieron en igual proporción expectativa y dudas, ambas generadas por los disímiles origenes de sus integrantes, por un lado Chris Cornell con su ominosa voz, muy dificil de encontrar en los aspirantes a cantantes de rock actual y por el otro la base instrumental de Rage Against The Machine formada por Tom Morello, Tim Commerford y Brad Wilk quienes se encargaron de darle paternidad a un sonido imitado hasta el cansancio. ¿Cómo podrían combinarse elementos que al parecer no tienen un punto en común? Obviamente el primer paso era tratar de formar una nueva identidad, despojandose de sus uniformes anteriores.
Dicha intención quedó a medias en su album debut homónimo, sonando por momentos como una mezcla un tanto forzada de estilos, pero también con resultados muy interesantes. Después del natural acoplamiento a través de las giras y asentarse más como una entidad nueva, el resultado se vislumbra en Out Of Exile su disco de 2005, donde encontramos un sonido más preciso y directo pero que nos hacía preguntar si este era el resultado que esperabamos de esta unión. Y es que al final de cuentas es realmente muy complicado olvidarse del pasado y más cuando este se encuentra cubierto de gloria.
Sin tomarse grandes respiros este año regresan con su tercer disco, lo cual habla de la cierta comodidad creativa imperante en la agrupación. Revelations es el título de su más recente placa y abre de una manera potente, tal como ocurrió con sus antecesores, con el tema del mismo nombre con un coro que ya no se escucha tan extraño en la voz de Cornell. Al paso de los cortes se escucha a un Audioslave más rítmico, más suelto pero también con menos punch, demasiado plano tal vez, sin picos climáticos pero tampoco con momentos avergonzantes, todo va pasando de una manera muy mediana, en donde la guitarra y en especial los solos de Tom Morello ya no se escuchan tan imaginativos como antes e incluso llegan a sonar "chistositos" y reiterativos, definitivamente no es lo mismo hacer que encajen despues de un verso rapeado de Zach De La Rocha que después de una línea melódica de Cornell, muestra de ello son la serie de presentaciones acústicas que el vocalista ofreció en promoción de Revelations en donde por momentos esas versiones a guitarra unicamente surten un mayor efecto que las que incluye el disco.
Curiosamente el momento político del nativo de Seattle en el tema Wide Awake, en el que hace referencia a la tardía reacción del gobierno estadounidense ante el desastre provocado por el huracán Katrina el año pasado, es tal vez el punto más alto del album, pero cuando este llega, quizá es un poco tarde para oídos ávidos de encontrar una química que no termina de darse por completo en nuestro particular punto de vista, pues la banda se escucha como si haya encontrado la cuadratura a su propio circulo y se sienta satisfecha con ello.
Se agradece esa bocanada de calidad en estos tiempos de sequía sonora, sin embargo me deja una sensación de que en este caso no existe una sinergia, ya que la suma del valor individual de sus integrantes es muy superior al resultado que hasta ahora han conseguido en conjunto. No quiero que se me malentienda, Audioslave no es ni por asomo una banda deshechable, pero en una comparación odiosa ¿Acaso existen de otro tipo? Palidece en extremo ante el legado dejado por Soundgarden y Rage Against The Machine, lo cual me lleva a una serie de conclusiones:
  • No todas las uniones llegan a las alturas esperadas.
  • La edad a veces se convierte en un factor.
  • Prefiero en la guitarra una barba de mística a un malabarista sin psicodelia.

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